Queda, siempre quedan...Los más valiosos tesoros conquistados con humildad y amor
Miro al vacío y veo como un mar llevándose los restos inservibles del naufragio... En la playa dos naúfragos incansables, valientes y llenos de coraje, frente a frente, al fin descansan ya, consolando su dolor rodeados de los valores inmensos que consiguieron salvar del remolino que fue engullendo, sin respeto, tanto amor. El mismo que hasta entonces fue escudo de protección, puente de unión y de salvación...

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